domingo, 11 de diciembre de 2016

A este paso


No son muy habituales para esta época del año las temperaturas que estamos disfrutando. Uno levanta la persiana contempla ese cielo azul y enseguida empieza a considerar la posibilidad de un baño. Un vistazo a las previsiones y a preparar el material. Llegas a la playa y te cambias a la carrera. Buenas bajadas y buena compañía. Entre serie y serie recibes esa caricia cálida en la espalda que hace las veces de esas lycras calefactables. Sales cuando tus brazos comienzan esa resistencia pasiva que te deja vendido en la puesta en pie. Al contrario que cuando llegaste te cambias con toda la calma del mundo, el asfalto también ha recibido la luz solar y no se muestra tan frio. Alguna charla comentando las jugadas. Llegas a casa y recuperas fuerzas, cualquier cosa que te lleves a la boca te parecerá un manjar. A la noche te acuestas y sueñas con volver a repetir…