sábado, 4 de abril de 2020

Historia viva


En sus apenas 27 minutos están condensadas cinco décadas de sueños e ilusiones. Siempre resulta un placer escuchar a nuestros mayores (en el mejor y más amplio sentido de la palabra) relatar aquellos primeros tiempos. ¡Enhorabuena por el trabajo!

domingo, 29 de marzo de 2020

La coincidencia y el subtitulo

Sueño con volver a pisar esas tablas

Cuando en su momento decidí abrir este blog opte por ese título de voy de izquierda por una sencilla razón, me sentía más cómodo yendo de backside, aunque con el tiempo he descubierto que prefiero tener la pared de cara. Me había fijado en que casi todos los blogs tenían una especie de subencabezado o subtitulo, así que aprovechando que por aquel entonces estaba en el comienzo de los años de crisis por antonomasia en los tíos le metí esa coletilla de Surf desde Patos en plena cuarentena. A decir verdad, he considerado la posibilidad de modificarla (este año me caen los 53…), pero al final creo que voy a dejarla tal y como esta…

domingo, 22 de marzo de 2020

domingo, 15 de marzo de 2020

Nos quedamos en casa

(foto:  jbaysurfview  )

Lo mismo que el título de aquella peli de Warren Beatty, creo que el mar puede esperar. Hay que tomárselo en serio y no echar por tierra el esfuerzo y el trabajo del resto, en juego está la vida de nuestros semejantes y de nosotros mismos. 


sábado, 29 de febrero de 2020

A solas

Cidade de Deus (Ciudad de Dios 2002)

Mañana se estrena marzo y todavía hay quien se empeña en robarte tiempo de tus tardes. Superadas las fechas del amor y las luces no veo razón para compartir agenda con quien no tengo afinidad. Algunas tecnologías nos han convertido en el desgraciado Winston Smith del 1984 de Orwell y parece que dejar esa baliza en casa nos causa pavor. Reconozco que en ocasiones miento y me invento excusas, a veces me he llegado a sentir un poco miserable pero enseguida se me pasa, sobre todo si el baño sacia mis expectativas. También sucede más de una vez que el castillo de naipes se te viene abajo, le das vueltas, esperas y llegas a la conclusión de que quizás no hubiera estado de mas haber optado por el plan B de bar. Te lo vuelves a replantear y acabas por admitir que incluso allí sentado y sin otra cosa que hacer que fijar la vista en el horizonte te sientes mas vivo.