domingo, 7 de agosto de 2016

El tiempo y las promesas

‘La única función del tiempo es consumirse, arde sin dejar cenizas’ (Elsa Troilet 1896-1970)

Siempre me había resistido utilizando como excusa las molestias que me provocaba en la muñeca. Aquello me había valido más de una reprimenda por mis continuos retrasos al tiempo que llegue a desarrollar una gran facilidad para inventarme cortadas imposibles de creer. Por lo general utilizaba tres sistemas para calcular los minutos en el agua, si había gente alrededor buscaba ese bulto en la muñeca que denota que hay reloj, aunque he notado que no es habitual llevarlo. Luego está la técnica del “frio”, es decir, cuando el dedo gordo del pie se queda muñeco y ofrece resistencia pasiva, esto acompañado de alguna que otra molestia muscular me solía avisar de que el baño tocaba a su fin, sobre todo en invierno. La otra opción era confiar en mi capacidad para calcular los minutos y las horas, he de confesar que en alguna ocasión lo llegue a clavar. El tema es que al final no me ha quedado más remedio que claudicar y volverme un esclavo de las manecillas, aun así sigo saliendo tarde del agua.

Por cierto, hablando de agua…


sábado, 16 de julio de 2016

Unos días por el norte

La sensación al regreso ha sido la misma que cuando sales de una de esas sesiones largas en las que el sabor a salitre tarda en abandonar tu boca. Nos hemos sentido muy a gusto por la costa del Cantábrico, hacía años que no había vuelto a pasar por allí y la verdad que tenía muchas ganas.

Esperando en la Zurriola

Santa Clara

Bañistas

De los tres días en San Sebastián me traje tres buenos baños, en uno de ellos el mar se ocupó de bajarme los humos. No he tenido la paciencia de darle al disparador, en cuanto he visto algo de olas he tirado hacia el agua sin perder un minuto.

El otro cartel apenas se lee con tanta pegata

Sencillamente contemplar y disfrutar

A punto estuve de probar en la cucaña

A riesgo de sonar ridículo y exagerado diré que llegue a Mundaka con la excitación propia de un peregrino. Las condiciones no mostraban lo visto mil veces en la intimidad de mi cuarto, vídeos y fotos que alimentaron durante años esa necesidad de visitar algún día ese enclave mágico. Me quede mirando durante un buen rato aquella pacifica superficie como un turista inocente esperando a que el monstruo del Lago Ness asomase la cabeza pero el milagro no se produjo. Aun así disfrutamos con la breve visita, un paseo, unas cañas y unos pintxos. No cabe duda de que volveré pero esta vez mirando la previsión.

Paisajes 

La necesidad es más fuerte que la evidencia

La clase

El Sardinero (al cabo de un rato se puso un baño muy bueno)

Por momentos parecía como si trajésemos el mal tiempo con nosotros cual globo atado al dedo. Si en San Sebastian apenas disfrutamos de un día de sol lo mismo nos sucedió en Santander. Días plomizos con dominante gris. El día que marchábamos me puse ciego de olas, apenas nadie en el agua, una temperatura que permitía bañador y lycra, por momentos pensé que rozaba el éxtasis. 

San Lorenzo y una infinita paleta de grises

Señales

Only locals

Tapia

Como comentaba al principio lo hemos pasado estupendamente. Buenas sensaciones, buen rollo en el agua, placeres para el paladar y muchas ganas de volver. Me han quedado visitas a algunas personas que he conocido durante este tiempo de actividad en la red y que siento no haber pasado a saludar, espero que me disculpen. En todo caso tanto Carmen como yo si hemos tenido el gusto y el placer de compartir unas cervezas y unas horas muy agradables con Chordi (pensandoensurfing) y con la gente de Gijón Surf Hostel. A todos ellos nuestras más sinceras gracias por habernos hecho sentir tan bien. ¡Volveremos!

(foto http://chordialonso.blogspot.com.es/2016/07/con-gente-de-las-olas.html)