domingo, 23 de noviembre de 2014

Sal de la cueva

Pawel Kuczynski

La visión de unos maravillosos rayos de sol dominicales logró animarme. Atrás quedaban el dolor de hombro y algunos riojas del sábado noche que mi organismo todavía no acaba de metabolizar. Llevaba algunos días sin entrar y físicamente lo note, pero a los 20 minutos las sensaciones ya eran buenas. Como casi siempre la sal logro que se me dibujase la sonrisa…

2 comentarios:

  1. Ahí estamos!!! A veces la pereza se apodera de uno, luego vas a al agua y todos los males desaparecen inmediatamente, jejeje... La resaca es más complicado que se esfume por lo que a mi, no tan dilatada, experiencia dice, jejeje...
    Un abrazo Fran!!!

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    1. Es cierto Chordi, algo tiene el agua que nos dejamos alli los malos rollos, sale uno nuevo.
      Uf...., las resacas, yo en una galaxia muy lejana me bebía los floreros, ahora la cosa ya no es lo que era...jeje
      Otro para ti Chordi!

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