domingo, 14 de junio de 2015

Se veía venir


Personalmente me provoca bastante tristeza tener que hacer este tipo de trámite para poder sencillamente pisar una playa y su entorno. Desde hace un par de años se venía advirtiendo sobre el peligro que las avalanchas de turistas estaban provocan en el entorno y de que habría que limitar las visitas de seguir esa tendencia. Independientemente del debate que esta decisión pueda suscitar deberíamos reflexionar sobre nuestros comportamientos. Nos guste o no aquí nos suelen dar bastante por culo los carteles de advertencia o prohibición, especialmente en cuanto al medio ambiente se refiere. Pensamos que esto durara para siempre y no es así. A mí personalmente esta medida me provoca rabia y bastante preocupación. De todas formas, lo mismo que me niego a adquirir una tarjeta para usar las duchas y sigo tirando de garrafa, es posible que evite visitar ese maravilloso entorno en las fechas en las que sea necesario hacer esa reserva, precisamente creo que su belleza resalta especialmente en el periodo no estival. Lo dicho, una pena… 

No hay comentarios:

Publicar un comentario