jueves, 16 de julio de 2015

Un asunto que traerá cola

(foto Alba Perez/La Voz de Galicia)

Me acabo de enterar por la prensa. Al parecer un grupo de nudistas de la zona del Val Miñor eligió la playa de Prado (As Canas) como punto de encuentro ayer miércoles para llevar a cabo una reivindicación de ese espacio como lugar para la práctica del nudismo. Como no podía ser de otra forma esto ha levantado mucha indignación entre los habituales de este pequeño arenal y las redes sociales ya comienzan a echar humo. Me temo que de aquí en adelante la cosa se complique pues por lo que he leído la idea es convertir Prado en playa en la que se pueda tomar el sol tranquilamente desnudo.

Hay muchos lugares por la zona donde sentirse más tranquilo (foto turgalicia)

El asunto del nudismo no admite términos medios y suele generar debates y discusiones que en ocasiones incluso pueden llegar a las manos, que se lo digan a quien en su momento tuvo que salir por piernas ante las iras de algunos paisanos. Yo practique nudismo durante algunos veranos a principios de los 90. Por aquel entonces en la comarca de Vigo tenías dos opciones, optar por el modo clandestino y esconderte por las rocas con el consiguiente riesgo de recibir la bronca de algún ciudadano ejemplar o si no pillar el coche y tirar hacia Barra. Nosotros optábamos por el plan B, gasolina y el consiguiente peaje de Rande hacían que sufriera el bolsillo, pero aquella maravillosa y paradisiaca playa valía la pena. Al cabo de unos años comenzamos a parar en Saians, allí había dos calas, una a cada lado, lo cierto es que estábamos como sardinas en lata, pero en este caso ahorrábamos tiempo y dinero. Luego el personal comenzó a reivindicar el arenal principal y al final había una convivencia perfecta entre nudistas y textiles. Llego la época de A Fontaiña y fue otro espacio nudista que se ganó en la comarca de Vigo. Por circunstancias de la vida abandone esa gratificante y maravillosa practica y he de decir que me costó muchísimo volver a ponerme un bañador, en serio, una vez que te acostumbras a no llevar prenda alguna en la playa luego te sientes extraño con ella. En resumidas cuentas esa es mi experiencia con el tema “nudista”, ahora os cuento como lo veo. Personalmente no me molesta en absoluto la presencia de gente desnuda en la playa, pero al mismo tiempo puedo entender que haya a quien si le pueda importunar esta práctica. Yo en su momento nunca irrumpí en ningún arenal 100% textil a reivindicar mi derecho a estar en bolas, aunque tampoco me rasgo las vestiduras porque alguien tome el sol desnudo. Entiendo la acción llevada a cabo y sus pretensiones me parecen legítimas, ahora bien, me temo que aquí se van a encontrar con un rechazo más que frontal por parte de los habituales de la playa. Como digo es un asunto que traerá más de un quebradero de cabeza

2 comentarios:

  1. ¡¡Indudablemente que trae cola!! (Ja, ja, ja) Muy bueno, un abrazo.

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    1. Veremos en que acaba todo esto Carlos...
      Otro abrazo para ti, buen finde!

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