domingo, 26 de marzo de 2017

En la reserva



El último revolcón fue de los buenos. Tu cerebro todavía está reiniciándose mientras que tus pulmones te piden tiempo muerto. Apoyas de nuevo el pecho sobre tu tabla y comienzas a remar. La distancia hasta el line up siempre parece el doble de lo que hace un rato bajaste en aquella fabulosa derecha. Las casi dos horas de sesión han agotado prácticamente todas tus fuerzas y aunque hoy con apenas  dos brazadas bajas la ola los problemas se presentan a la hora de volver al pico. Es uno de esos días en que no tienes referencias de seguridad, las series entran y rompen al azar de manera que no sabes exactamente dónde meter el freno y estacionar. De repente algo comienza a cobrar vida, la cosa viene con tamaño y las dudas rondan tu cabeza. Por un segundo te detienes pero en seguida rectificas, comienzas a remar como si de una final olímpica se tratase, pero nada, sabes que no llegaras, te encomiendas a Neptuno y coges todo el aire que puedes…

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