sábado, 13 de julio de 2019

El momento


(foto: Mark Evans/Getty)



Nunca me he visto en una situación similar. En ocasiones si he disfrutado de su presencia, pero a unos cuantos metros y desde luego que provoca un estado de emoción. Sigo contemplando esa maravillosa imagen y trato de imaginarme en el agua.




2 comentarios:

  1. Me encantan los delfines... aunque no sé si me atrevería a tenerlos tan cerca...

    Un beso de domingo.

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    1. Que tal Alma!
      Te dire que aunque en principio resultan inofensivos si que pueden llegar a provocar algun problema. He leido que en ocasiones algun buzo se ha llevado un buen susto reparando el casco de un barco, aunque no se trate de lo que podriamos considerar un ataque el hecho de que te golpeen o de quiten la mascara de oxigeno jugando es cosa seria. En todo caso cuando los tienes alrededor es una delicia, no puedo imaginar lo que debe ser que te salten a un lado. Aqui te dejo una muestra de lo que puede suceder en lo que en principio parece una escena amable, al final la actitud de "alguno" es de verguenza ajena. Esto sucedio hace algunos años por aqui, era un delfin que estuvo por nuestas costas y acabaron llamandolo "Gaspar". Lo dicho, lo mejor es observarlos de lejos y dejarlos tranquilos.
      Gracias por pasar y comentar. Otro beso de domingo para ti;)

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