lunes, 11 de octubre de 2010

¿Habra sido casualidad?


Este domingo me gusto lo que vi en la webcam de Waira. Aunque Jorge me llamo para decirme que Samil no estaba tan grande como ayer, opte por meter mi 6/7 en el coche y tirar hacia Patos. Todavía no le había dado una buena oportunidad desde que la compre, apenas unos baños muy espaciados, hoy desde luego era el día indicado.  Desde El Pico hasta La Cala tenias donde elegir. A media tarde todavía estaban con el Campeonato Gallego frente a la escuela, la música así lo atestiguaba. Entre por la zona de la residencia, no había mucha gente en el agua, tamaño, las olas prometían una buena sesión, alguna barra pero entre medias podías tener suerte y arañar una derecha o izquierda que abriera. Otro valor añadido, buena temperatura, sol y el agua a unos 17º/18º, ¿que mas podías pedir?
Al llegar arriba me encontré con Arturo y Frederic, luego también tuve una charla con Felipe entre serie y serie. No debía de llevar más de 15 minutos cuando la divise en el horizonte. El hecho de estar muy adelantado y la seguridad que me dio un vistazo a mí alrededor me acabo de convencer de que el título de propiedad de  aquella ola lo tenía en el bolsillo.  Al principio se insinuó tímidamente aunque a medida que avanzaba, sus intenciones eran más que evidentes,  pronto supe que valdría la pena intentar ir a por ella. Comencé a remar apuntando  mi tabla ligeramente hacia la izquierda, cuando me di cuenta me encontré en una  rampa de cristal, hice el take-off lo más rápido que pude, la bajada fue tremendamente  vertiginosa, tal era la sensación de seguridad que me transmitía  la posición de mis pies, que sentí como si la parafa se hubiese convertido por momentos en Loctite, sabía que no me caería…  No sé cuanto duro aquel veloz viaje, de repente la aparición de una sección que estaba rompiendo provoco un movimiento reflejo que me hizo marcarme un bottom de derecha  que aun no sé cómo me salió. Recuerdo que fue bastante abierto y que el canto interpreto su papel a la perfección,  que por momentos llegue a levantar bastante el nose de mi tabla. Ahora estaba deslizándome por la pared pero en el sentido opuesto. Seguí disfrutando y pensando si aquello era real o tenía algo que ver con la última peli de Christopher Nolan. Cuando ya me lo estaba empezando a creer otra sección amenazo con cortarme el camino, sentí la chepa del grip a todo lo largo de la planta de mi pie derecho, y con una leve presión me salió un giro de 180º, por supuesto la cosa acabo ahí… Luego al quedarme en plan estatua me vino la anterior sección encima con la intención de  vengarse…
Hubo otras olas, otras barras, otras intentonas, otras espumas… pero esa fue la ola.  Muy a mi pesar tuve que salir. Había entrado en ese estado de egoísmo supremo en el cual todo te importa un carajo,  no te acuerdas del reloj, no te acuerdas de los tuyos, no te acuerdas de nadie, solo de ellas… Es un estado peligroso el cual te puede meter en algún problemilla de índole domestico/familiar… Me tuve que bajar de la nube, unos brazos agitándose en la orilla me avisaban de que tenía que salir. Cuando pise la arena y me encontré con Carmen me dio la mala noticia…”La cámara no tenia batería, no te pude quitar ninguna foto, fue una pena, bajaste alguna muy buena…”  …”Me cago en la puta!...bah!...que carallo!” Hombre, para que nos vamos a engañar, me hubiera encantado tener el documento grafico, pero bueno, las imágenes y las sensaciones que viví me las llevo en el disco duro que tenemos sobre los hombros, y ahí no hay problemas de virus ni de ostias en vinagre.
Como no hay foto del día, aquí os dejo algo que debe ser lo más parecido al paraíso terrenal. Buenas olas para tod@s!

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