lunes, 27 de mayo de 2013

Get up!

Buster


Debían de ser cerca de las 10 de la mañana cuando sentí unos golpecitos en la puerta de mi habitación,  algo así como cuando golpeamos rítmicamente con las yemas de los dedos en una mesa. Desperté y cambie de postura. Al poco rato me di cuenta de cómo hacía notar sus idas y venidas a lo largo del pasillo de forma totalmente deliberada. Sabía lo que aquello significaba por lo que no me quedo más remedio que ponerme en pie.  Desayunamos juntos, el algo más fugaz y con la rapidez que lo caracteriza. Luego ya en el parque lo habitual, unas carreras detrás de algún palo previamente lanzado, algún que otro encuentro con sus semejantes y el paseo de costumbre. Ya en casa, chupito de agua y a relajarse de nuevo, y ahí sigue…

Que tengáis una buena semana.

8 comentarios:

  1. Son unas criaturas fantásticas que reclaman sus atenciones para luego llenarte de alegría y cariño. La mía se fue hace un par de años... y aún recuerdo, con la sonrisa en la boca, la de veces que llegué de madrugada, algo perjudicado, y sabía que me faltaba el paseillo mañanero, para "sus cosas", antes de conseguir llegar al descanso del borrachuco, jejeje...
    Mis saludos a Buster...
    ¡Abrazo Fran!

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    1. Pues si Chordi, lo dan todo y solo reclaman eso, un poquito de agua y poca cosa de comer, aunque a Buster si hay algo que le vuelva loco es la comida...jeje
      Entiendo perfectamente que esos recuerdos permanezcan en tu memoria.
      Ya que mencionas lo de esas llegadas perjudicado, yo cuando llegaba en esas circunstancias me ponia a comer algo y me quedaba embobado viendo los teletiendas de cuchillos japoneses y esas chorradas...jaja
      Le dare los saludos de tu parte, un abrazo! :)

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  2. Son lo mejor, te lo dan todo y no te piden nada a cambio Fran.

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    1. No paramos de repetirlo Jose, pero es que es la pura verdad. Que te voy a contar amigo que tu no sepas.
      Un abrazo!

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  3. Que bonito! Yo ya no se que haría sin el resoplido de por la mañana cuando el mío se pone a llorar en la puerta de mi habitación para que salga y le acaricie un rato jajajaj

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    1. Que tal Fer,
      Se les coge cariño enseguida. A veces con esas miradas que te lanzan te lo dicen todo...jeje
      Un saludo!

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  4. Cuando uno aprende a querer a un peludo se da cuenta de toda la felicidad que te aporta, el nunca te va a abandonar, nunca te va a fallar, igual un pis en algun sitio inadecuado o algun percance con algun mueble que accidentalmente fue confundido con comida pero nunca hecho con maldad. Cosa diferente de lo que pasa con las personas, mucha gente tendria que aprender de ellos y seguro que el mundo seria mejor!!! Para mi, mis dos pequeños son mi familia y daria lo que fuera por ellos.

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    1. Totalmente de acuerdo Rene. Mira, me estaba acordando ahora de la pechada de llorar que nos metimos cuando me dejaste la peli de Hachiko...madre mia!
      Nosotros aun tenemos las marcas de cuando Buster era pequeño en las sillas de la cocina...jeje
      Un abrazo, nos vemos!

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