domingo, 22 de diciembre de 2013

No, pero casi...




Me había prometido no mamarme, pero bueno, de vez en cuando los excesos siempre y cuando no conduzcas no están mal. Al mediodía, en un corto desplazamiento para desalojar la vejiga vi que tenía un par de mensajes preguntándome por si iba a ir a la playa, conteste negativamente y me volví a la cueva. Luego por la tarde paseando al perro por Castrelos disfrute de ese aire puro que ejerció de desfibrilador y de qué manera. Afrontamos la semana con compromisos varios, pronósticos de colores y dificultad para encontrar un hueco, de todas formas, ellas siempre estarán ahí…


2 comentarios:

  1. Jajajaja.............. una vez al año no hace daño!!!!

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    1. Tampoco es cuestión de llevar una vida de monje...jajaja
      Ciao Rene!

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