jueves, 26 de enero de 2012

Sin rastro de sal

Uno de esos días que decides abandonarte al sedentarismo total y absoluto. Comienzas por no hacer caso al despertador, conviertes el desayuno en un banquete de boda para con la coartada de tener el estomago tan lleno no realizar ninguna actividad física, no sea que te de un ataque o algo parecido. Luego decides bajar la persiana, desplomarte en el sofá  y comerte 120 minutos de un estupendo y muy recomendable documental, eso si, advierto que tras su visión una terrible mala ostia recorrerá tu cuerpo…


 
Luego de dar una vuelta con el chucho y todavía con esa rabia rondándome la cabeza -sin entender como cojones todavía seguimos haciendo caso a las putas agencias de calificación y a toda esa despreciable tropa- regreso a casa, me planto frente al ordenador intentando buscar algo de interés para alimentar el blog y me encuentro con esta imagen, nunca pensé que se le pudiese dar este uso a un tatuaje…


 
El tiempo se me echa encima, ya esta bien de vaguear. Toca cenar y  marchar al chollo. Para cerrar esta mezcla os dejo con otra canción que combina diferentes estilos…



2 comentarios:

  1. Brutal, unos de mis grupos preferidos.
    El sedentarismo ye muy malo jajjajajja pero con este tiempo de mierda a mi se me quitan las ganas de todo.
    Saludos.

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  2. Jose, me alegro de no pifiarla con la musica, se agradece saber que tambien os gusta a vosotros. Bueno, ya sabes, de vez en cuando -aunque no hay que abusar!!!...jeje- apetece el no hacer nada y tomarselo de tranqui...
    Un saludo amiguete!

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